Los Ángeles tiene los Oscar y Nueva York la gala Met. El propósito de la primera cita es premiar el talento cinematográfico y el de la segunda, recaudar fondos para el Instituto del Vestido, pero en ambas el glamur es el invitado estrella. O Lady Gaga. La reina del pop, que este año es una de las anfitrionas de la fiesta solidaria, fue una de las primeras en pisar esta noche la alfombra roja y dejó el listón alto. Altísimo. Llegó con un despampanante vestido rosa, que se quitó para lucir uno menos voluminoso negro, del que también se deshizo, para dar paso a uno tercero fuccia muy ajustado, que finalmente se quitó, quedando cubierta solo por un conjunto de lencería, unas medias de red y unas botas con plataforma, todo negro. Todo estilo.

Serena Williams, con sus zapatillas.
Serena Williams, con sus zapatillas. AFP

Como todos los primeros lunes de mayo, el Museo de Arte Metropolitano (Met, por sus siglas en inglés) recibe esta noche a los filántropos más estilosos de EE UU. El tema principal es Camp: Notes on Fashion, un estilo extravagante que hace homenaje a la estética antinatural. Además de Anna Wintour, la organizadora de la exclusiva fiesta solidaria y Alessandro Michele, al frente de Gucci, un trío es el encargado de saludar a los célebres invitados: el cantante Harry Styles, quien paseó por la alfombra roja con una blusa negra transparente y un solo arete de perlas, todo de Gucci, y la tenista Serena Williams, que se atrevió con un imponente vestido amarillo con “hojas otoñales” de Versacce y, para dejar claro que sigue siendo la ídola deportista, llevó unas zapatillas Nike fosforescentes.

El cantante y anfitrión Harry Styles y Alessandro Michele, de Gucci.
El cantante y anfitrión Harry Styles y Alessandro Michele, de Gucci. AFP

El británico Andrew Bolton, curador jefe del Instituto del Vestido, fue el responsable de escoger la temática para la fiesta de esta noche. “El camp es una parte tan importante de nuestro vocabulario ahora, por lo que es difícil de definir. Con la asimilación de la cultura gay, hubo una asimilación con la estética del camp, pero sigo pensando que, en ocasiones, cuando nuestras culturas se polarizan, vuelve a salir a la superficie”, dijo Bolton, que agregó que es un estilo muy subjetivo. “La esencia de lo camp es su amor por lo antinatural: el artificio y la exageración”, escribió la autora del concepto, Susan Sontag en Notes on Camp (1964). La cantante y símbolo de elegancia, Celine Dion, interpretó el concepto de Sontag como “sin tiempo” y lució un vestido de flecos plateados con un “casco” de plumas.

Céline Dion posa con su vestido de flejos y un
Céline Dion posa con su vestido de flejos y un AP

Billy Porter, artista de teatro, llegó como un faraón, sobre una cama que  transportaban seis hombres sin camisa (todos actores de Broadway). Porter, que revolucionó los Oscar cuando llegó con un pantalón-falda, visitió este lunes un traje de oro, una capa y un casco de cadena. Hollywood tiene un protagonismo mayúsculo en la gala de la costa este. En el comité anfitrión adicional de 183 personas figuran nombres como Blake Lively y Ryan Reynolds, Lupita Nyong’o y Lena Waithe, además de Katy Perry, Chadwick Bosema y Cher, que no acude al evento desde 2015, pero que suele figurar en los listados de los atuendos más atrevidos de la historia de la gala.

Billy Porter muestra sus alas de oro.
Billy Porter muestra sus alas de oro. REUTERS

Wintour, la encargada de seleccionar a los invitados desde 1995 bajo un criterio que nunca ha querido revelar: “Obviamente ayuda que nombres conocidos llamen la atención no solo a la gala, sino también a la exposición y al museo. Nunca perdemos de vista el hecho de que el objetivo de la gala es recaudar fondos para el Instituto.” El dinero recaudado, que el año pasado alcanzó los 15 millones de dólares, constituyen todo el presupuesto anual del Instituto del Vestido.

La esperada cita de este lunes es la inauguración de la exposición de primavera del instituto del MET. La tradición desde 1948 es que los invitados vistan acorde a la temática de la exhibición, que se dará a conocer esta noche y a la que los medios no tienen acceso. Las cámaras llegan hasta la puerta frontal del museo, y lo que pasa dentro siempre ha estado envuelto en un halo de misterio que incrementa el caché de la gala. La cita de esta noche debe lograr superar lo que se vio en la alfombra roja de 2018. La recomendación a los invitados fue inspirarse en los Cuerpos celestiales: moda y la imaginería católica, lo que motivó a Rihanna a vestirse como el papa, a Katy Perry lucir unas enormes alas de ángel y a Sarah Jessica Parker a montarse un belén en la cabeza.

Leave a Reply

  • (not be published)