En el tablero de ajedrez que se ha convertido el equipo de la Casa Blanca, este lunes hubo un nuevo movimiento que terminó en jaque mate. Al despido forzado de la responsable de la Seguridad Interior este fin de semana se suma la destitución del responsable del Servicio Secreto (los hombres que defienden con su vida la del presidente de Estados Unidos). Según confirmaba este lunes la jefa de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, Donald Trump había dado orden a su jefe de gabinete interino, Mick Mulvaney, de que prescindiera de Randolph TexAlles, a pesar de que Sanders destacó que había hecho un gran trabajo y que el presidente agradecía “sus más de 40 años de servicio al país”. Sanders informaba de que Alles será reemplazado a principios de mayo por James M. Murray, funcionario de carrera dentro del Servicio Secreto. Es la Casa Blanca con mil y una bajas, nombres que entran y salen, llena de despidos, renuncias y deserciones.

Fuentes de la administración citadas por medios norteamericanos aseguran que la salida de Alles tiene que ver con un conflicto personal con el departamento de Seguridad Interior y que su marcha no está relacionada con la salida de la jefa de este departamento, la secretaria Kirstjen Nielsen, ni con el hecho de que la semana pasada una mujer de nacionalidad china lograse burlar la seguridad en el complejo presidencial de Mar-a-Lago, en Florida, portando un disco duro con software malicioso. Yujing Zhang enfrenta hasta cinco años de prisión y 350.000 dólares en multas. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) inició una investigación la semana pasada para determinar si ese incidente podría estar relacionado con una posible operación de espionaje china.

Alles reportaba directamente a la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, quien dimitió el domingo forzada por el presidente, al parecer, por su negativa a reanudar las separaciones de menores migrantes de sus familias en la frontera con México. El director del Servicio Secreto es el responsable tanto de la labor de escolta y protección como de las investigaciones que realice esta agencia. Al igual que Nielsen, Alles, veterano del cuerpo de marines, fue recomendado para el cargo por el antiguo jefe de gabinete de Trump, John Kelly.

“Hay una purga casi sistemática en marcha en la segunda agencia de seguridad nacional del país”, ha explicado una de las fuentes a la cadena CNN, la primera en anunciar la salida de Alles. Del mismo modo, se espera que pronto se marchen el director de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, Francis Cissna y el director de la Oficina del consejero general, John Mitnick. Las destituciones podrían no parar ahí, según CNN.

Trump aseguró la semana pasada que “no podría estar más contento con el Servicio Secreto”, y que ese cuerpo encargado de su protección “ha hecho un trabajo fantástico desde el día uno”, lo que choca con la decisión de expulsar a su jefe. Alles, conocido por su apodo Tex, dirige el Servicio Secreto desde abril de 2017, tres meses después de que Trump llegara al poder.

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