Chile recibirá un número hasta ahora indeterminado de soldados que han desertado de las Fuerzas Armadas de Venezuela, principal soporte del régimen de Nicolás Maduro, y que se encuentran asilados en Colombia. Así lo acordaron este jueves en Santiago los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Colombia, Iván Duque, quien está en visita oficial en la previa de la cumbre de mandatarios de centroderecha que fundarán este viernes un nuevo espacio de coordinación regional: Prosur.

La crisis venezolana estuvo en el centro de las conversaciones de ambos mandatarios, quienes además debatieron sobre una larga lista de asuntos bilaterales. Tanto Piñera como Duque aparecen a la cabeza de las iniciativas internacionales de apoyo que buscan terminar con el régimen de Maduro, primero con la presencia de ambos en terreno durante el fallido intento de ingresar ayuda humanitaria a Venezuela desde las fronteras de Colombia y Brasil, el pasado 23 de febrero; y luego con el estímulo a la creación de Prosur, como reconoció el presidente colombiano, al agradecer la recepción de Chile de «militares que han cedido cualquier lealtad a la dictadura y han declarado lealtad al presidente Guaidó».

La reubicación de militares venezolanos desertores asentados en la frontera colombo-venezolana es una necesidad para resolver un asunto complejo para el gobierno de Duque, no solo por los recursos que debe destinar, sino también porque debilita la seguridad fronteriza, más aun considerando que la propia guerrilla colombiana no termina de desmovilizarse. Según cifras oficiales de Colombia, algo más de 500 soldados venezolanos han cruzado la frontera desde el 23 de febrero, cuando el presidente encargado Juan Guaidó llamó a los militares «a ponerse del lado correcto».

En la inauguración de Prosur este viernes estarán los presidentes Piñera y Duque, Jair Bolsonaro de Brasil, Mauricio Macri de Argentina, Lenin Moreno de Ecuador, Martín Vizcaya de Perú, y Mario Abdo de Paraguay; por Uruguay y en representación de su presidente Tabaré Vásquez, asistirá el vicecanciller Ariel Bergamino, país que mantiene en suspenso la decisión de participar en el organismo.

El canciller chileno Roberto Ampuero ha defendido Prosur ante numerosos detractores que temen que el organismo sea un nuevo intento fallido de integración regional. «Algunos dicen que esto es un nuevo organismo internacional que se suma a la larga lista de organismos en la región. Decir eso es un error. Estamos impulsando un foro sin burocracia, sin estructuras pesadas, más inspirados en la exitosa Alianza del Pacífico. Nadie va a replicar Unasur y su onerosa estructura», dijo Ampuero.

Como sea, la cumbre de Prosur está amenazada por la sombra de la crisis de Venezuela, donde este jueves fue secuestrado Roberto Marrero, asistente directo del presidente encargado Juan Guaidó.

Para Fabiana Rosales, esposa de Guaidó y llamada la «primera dama encargada», quien se encuentra en Santiago, el secuestro estaría vinculado en forma de represalia al informe difundido el miércoles por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet sobre numerosos atropellos y violaciones a los derechos de la población venezolana. La también expresidenta chilena informó de secuestros, asesinatos y ejecuciones sumarias cometidos por «colectivos armados», así como carencias de alimentos y medicinas, en un informe previo a una eventual visita a Venezuela.

Leave a Reply

  • (not be published)