Descubierto en Argentina un oso gigante que vivió hace 700.000 años

Posted on March 17, 2019, 3:50 pm
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Hace unos 700.000 años, el mayor carnívoro de Sudamérica era un oso de cara corta, el Arctotherium angustidens. Esta especie procedente del norte dominaba sin competencia en las llanuras de lo que hoy es Argentina. Los ejemplares adultos podían llegar a superar los cuatro metros si se erguían sobre dos patas y pesar 1.500 kilos. Hace ocho meses, paleontólogos argentinos encontraron restos de uno de esos gigantescos osos extintos en una cantera de piedra en los alrededores de San Pedro, en la provincia de Buenos Aires.

EL GRAN INTERCAMBIO AMERICANO

La formación del istmo de Panamá unió América del Norte con América del Sur y propició la migración de fauna de uno a otro, en lo que se conoce como el gran intercambio americano. Según las últimas teorías, el proceso de unión entre los dos continentes comenzó hace 20 millones de años y se completó hace unos 3,5 millones.

Se trata de un ejemplar de macho joven, de unos 800 kilos de peso, del que se ha recuperado el cráneo y la mandíbula en un excelente estado de conservación. “Tiene colmillos de unos 6 centímetros de longitud que no presentan el desgaste típico de los animales que llegan a la vejez. Los colmillos son fuertes y puntiagudos, estaban preparados para desgarrar la carne de sus presas. Los molares estaban bien adaptados para destrozar los huesos de otros animales”, dice José Luis Aguilar, director del Museo Paleontológico de San Pedro.

El animal fue hallado por operarios de la empresa propietaria de la cantera a nueve metros de profundidad, en una zona que debió ser un humedal o un pantano. “Creemos que actuaba como una trampa natural. Los animales se acercaban a beber, en el caso del oso puede que a cazar, quedaban atrapados en ese piso barroso y no podían escapar”, sugiere Aguilar. Hace años que trabajan en la zona, donde ya han encontrado doce especies distintas de animales prehistóricos, en su mayoría herbívoros.

Leopoldo Soibelzon, investigador del Museo de La Plata y del Conicet, es uno de los especialistas que trabaja con los restos fósiles hallados en San Pedro. “La excepcional preservación del cráneo y la mandíbula nos va a permitir hacer buenas tomografías para estudiar el cerebro y el oído”, dice con entusiasmo. A través de la reconstrucción, buscan saber si tenía buen olfato, buena vista, equilibrio y si trepaba a los árboles, entre otros interrogantes.

En 2011, Soibelzon presentó en sociedad el oso más grande del mundo, un Arctotherium angustidens de 4,5 metros de altura en posición erguida y 1.500 kilos. Al medir el húmero, el equipo pudo calcular el tamaño del resto del cuerpo del oso, algo que no ha sido posible en esta ocasión. Ese ancestro prehistórico supera todos los registros de los tiempos modernos, encabezados por un oso polar de 1.002 kilos abatido por un cazador en Alaska en 1960.

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