El Licenciado implica a la mujer de El Chapo en la segunda fuga

Posted on January 23, 2019, 3:22 pm
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Pocos estuvieron tan cerca de Joaquín Guzmán como Dámaso López. Se conocieron hace dos décadas, durante la primera estancia de El Chapo en el penal de Puente Grande. Era el funcionario a cargo de la seguridad interna y tras protagonizar su fuga de esa cárcel, fichño por el cartel de Sinaloa y escaló hasta convertirse en el principal lugarteniente del capo. La relación fue tan estrecha que planeó con la esposa y los hijos del narco su segunda escapada, esta vez por un túnel excavado bajo un penal de máxima seguridad a hora y media de Ciudad de México.

El Licenciado, el alias bajo el que se le conoce a López, explicó que Emma Coronel, la esposa de El Chapo, hacía las veces de mensajera de Guzmán y ayudó a coordinar el operativo que permitió ejecutar la evasión en julio de 2015. Celebraron varias reuniones. La primera se produjo en marzo de 2014 en Culiacán y le siguió otra en abril en la que entraron más en detalle. “Me preguntó que si quería cooperar”, comentó, “y le dije que sí”.

Emma Coronel siguió el recuento en la sala sin inmutarse. Meses más tarde, en verano de 2014, Dámaso López dijo que él y Coronel discutieron la nueva fuga en presencia de los cuatro hijos de Guzmán. Tenían que comprar un terreno al sur del penal, un almacén, una furgoneta tipo pickup blindada, localizar a las personas que iban a construir el túnel y conseguir un reloj con GPS para introducir en la celda, para así tener la localización exacta. Emma, dijo, “pasaba los recados”.

Para comienzos de 2015, el túnel estaba prácticamente acabado. El Chapo, según el recuento de El Licenciado, escuchaba ya ruido bajo el cemento de su celda. “Ocasionaba tantas molestias que el resto de los reclusos se quejaba”, explicó, “el cemento estaba muy duro y no se podía romper”. El Chapo les dijo que la evasión debía realizarse durante un fin de semana, porque los sábados y los domingos no había funcionarios ni oficales de los tribunales.

Guzmán consiguió fugarse el 11 de julio de 2015. “Usó una moto que llevaba una carretilla”, un vehículo sobre raíles que instalaron los constructores del túnel, describió. En la boca de salida le esperaba otra moto, esta de cuatro ruedas, pilotada por el hermano de Coronel y que le llevó hasta un almacén. De ahí, El Chapo fue trasladado a San Juan del Río, en Qurétaro, donde le esperaba un avión que le iba a transportar a las sierras de Sinaloa. A la semana de la fuga, López se vio con El Chapo. Le pidió que coordinara un encuentro con Ismael El Mayo Zambada, su socio en el cartel.

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