Retrato del hombre que agrede sexualmente a una mujer desconocida

Posted on December 30, 2018, 7:39 pm
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“España se encuentra entre los países más seguros del mundo y entre los países que tienen menores cifras de delincuencia sexual en Europa”, afirma la criminóloga Andrea Giménez-Salinas. Y no es una opinión. Durante tres años, su equipo ha revisado de forma sistemática 342 atestados policiales y ha recogido datos de las 6.600 denuncias de agresiones sexuales sin relación previa entre autor y víctima recibidas por el Ministerio del Interior entre 2009 y 2013. Este tipo de agresiones de desconocidos suponen el 20% del total de casos de abusos. El resultado de esta investigación es el mayor informe realizado hasta la fecha sobre uno de los problemas que más alarma social generan en España.

Sus conclusiones permiten dibujar un perfil de los autores. Son hombres jóvenes, de entre 18 y 35 años en el 57% de los casos, y de nacionalidad española (52%) o procedentes de Sudamérica (15%), del Magreb (11%) o de Europa del Este (10%). Tras España, los países de origen más habituales de los agresores son Ecuador, Marruecos y Rumanía. El 32% de los asaltantes tenía antecedentes policiales. Y el 17% ya había cometido al menos otra agresión sexual en el año previo. En la mitad de los asaltos, el agresor no había caminado ni un kilómetro desde su propia casa.

“Estas agresiones, especialmente las que terminan con graves consecuencias para las víctimas, son situaciones excepcionales, aunque muy graves y alarmantes”, tranquiliza Giménez-Salinas, presidenta de la Fundación para la Investigación Aplicada en Delincuencia y Seguridad, en Madrid. Su informe sitúa el problema en el contexto internacional citando encuestas realizadas en todo el mundo. Una de cada 1.000 mujeres en España afirma haber padecido algún tipo de delito sexual en los cinco años previos, incluyendo desde tocamientos hasta los casos extremos de violaciones. La tasa española se multiplica por dos en Portugal, por tres en Francia, por cuatro en Alemania, por cinco en Dinamarca, por seis en Países Bajos, por ocho en Canadá, por nueve en Suiza, por 13 en Suecia y por 14 en EE UU.

Las tragedias absolutas, como los asesinatos de Laura Luelmo o Diana Quer, son “muy infrecuentes”, subraya Meritxell Pérez, coautora del estudio. “Puede que en todo un año no haya ningún caso de agresión sexual con homicidio en España”, apunta Pérez, profesora de Criminología en la Universidad Pontificia de Comillas. El primer informe nacional sobre el homicidio en España constató hace unos días que en apenas el 0,45% de los asesinatos hay además una agresión sexual.

El nuevo informe del Ministerio del Interior también traza un perfil de las víctimas: mujeres jóvenes, de entre 18 y 35 años en el 61% de los casos, y con nacionalidad española (66%) o procedentes de Sudamérica (12%), Europa central (9%) o Europa del Este (6%). El 61% de ellas sufrió la agresión de noche. Y en el 29% de los casos se consumó algún tipo de penetración. La presentación del estudio, prevista para el pasado 5 de junio, se canceló tras la moción de censura que tumbó el Gobierno de Mariano Rajoy y el documento se quedó en un cajón. El Ministerio del Interior acaba de colgar el informe en su web.

Los agresores sexuales con víctima desconocida son un desafío para las fuerzas de seguridad. Solo se esclarecen el 51% de los casos, frente al 71% en el conjunto de delitos sexuales. Los autores del informe sugieren medidas políticas. En España, señalan, no existe una base de datos específica de delitos sexuales. El equipo de Giménez-Salinas urge a crear una —compartida por Policía Nacional y Guardia Civil— y a incluir en ella las coordenadas GPS de todos los lugares donde se cometen estos delitos para “detectar posibles lugares de concentración de víctimas vulnerables”. Además, los autores proponen recoger en el futuro más información sobre los agresores, como su nivel de estudios o posibles trastornos mentales.

“La muestra conseguida en esta investigación es muy relevante y suficiente para describir el fenómeno a nivel nacional”, sostiene el informe, en el que han participado expertos de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad del País Vasco y de la Universidad de Barcelona, además del psicólogo José Luis González, jefe de área del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad.

“Puede que en todo un año no haya ningún caso de agresión sexual con homicidio en España”, apunta la criminóloga Meritxell Pérez

Los resultados del estudio muestran tres tipos “claramente diferentes” de agresiones sexuales. En el primer perfil, el autor selecciona a su víctima en la vía pública al atardecer y ejerce violencia psicológica o física para forzarla, pero sin emplear armas. “El comportamiento sexual no se salda con una consumación, sino que la víctima normalmente suele huir o gritar para solicitar ayuda”, detalla el informe.

El segundo perfil se corresponde con hombres que detectan en zonas de ocio a mujeres solas y bajo los efectos del alcohol o de las drogas. “El autor, a través de engaños, se traslada con la víctima a un domicilio o espacio cerrado y entonces se produce la agresión, normalmente a través de penetración vaginal”, explica el documento. En este tipo de agresión, el 77% de los autores son extranjeros.

El tercer perfil, finalmente, se localiza en entornos rurales, con agresores que seleccionan a sus víctimas entre las mujeres que ejercen la prostitución. Casi el 8% del total de víctimas eran prostitutas, según el informe. Y este porcentaje alcanza el 16% en las agresiones sexuales en grupo, caracterizadas también por una mayor presencia de autores extranjeros (el 69%).

Meritxell Pérez recuerda que “en el 80% de los casos de agresión sexual el agresor es alguien conocido”, un amigo o un familiar. El nuevo informe se centra en ese otro 20% sin relación previa entre autor y víctima. “Hay que tener mucha fuerza para que te violen en un parque e ir a denunciar. Lo primero que haces es ir a tu casa a ducharte y se pueden perder pruebas”, afirma. Por diferentes encuestas, se calcula que el 70% de las víctimas no presenta una denuncia, sobre todo en casos de tocamientos.

Giménez-Salinas hace un llamamiento a acudir sin dudarlo a comisaría: “Hay que alertar a estas mujeres de que, si no se denuncia, la policía y los recursos públicos existentes no pueden hacer nada para protegerlas y se quedan en una situación de vulnerabilidad a ser de nuevo victimizadas”.

LA MARGINALIDAD, NO LA INMIGRACIÓN

En 2012, el 12% de la población española tenía nacionalidad extranjera. Sin embargo, el porcentaje de agresores sexuales del informe nacidos fuera de España alcanza el 48%, una cifra similar a la de los homicidas relacionados con actividades criminales. El estudio del Ministerio del Interior no aborda hipótesis explicativas, pero la criminóloga Andrea Giménez-Salinas remite a los trabajos de Elisa García España, directora del Observatorio criminológico del sistema penal ante la inmigración. El organismo defiende que la delincuencia y la inmigración son dos fenómenos sin relación. “Durante el tiempo que la población inmigrante ha crecido considerablemente en España, la delincuencia ha experimentado un leve descenso”, argumenta el Observatorio. “Las condiciones socioeconómicas, concretamente el desempleo, son una variable que explica mejor que la procedencia extranjera la delincuencia en la comunidad”, señalan en su web.

“Se ha constatado que en España, en una mayoría de casos, el elemento común en la población extranjera detectada como delincuente es la situación administrativa de ilegalidad y que, en el caso de los inmigrantes, una gran mayoría se encuentra en situaciones o contextos de marginación derivadas de aquella”, reflexionaba García España en 2014 en un artículo científico. “Los rumanos con niveles educativos más bajos contribuyeron en un principio a un aumento de las tasas de criminalidad, pero en la medida en que su tamaño y composición ha ido cambiando, su tasa de delincuencia ha descendido hasta ser menor que la de los nacionales”, apunta el Observatorio, citando un estudio realizado por economistas de la Universidad Carlos III de Madrid.

Respecto al nuevo informe del Ministerio del Interior, García España señala que el “mayor control sobre este tipo de población” podría estar magnificando la realidad. La criminóloga, de la Universidad de Málaga, reflexiona sobre la hipótesis del mayor machismo existente en los países de origen. “Esto es una explicación no del todo convincente, porque habría que medir el machismo en los diferentes países y comprobar si son Ecuador, Marruecos y Rumanía los más machistas en ese sentido, y no otros”, razona.

“En muchos países latinoamericanos, los abusos y agresiones sexuales, siendo delitos, están más tolerados socialmente y la comunidad hace más la vista gorda al respecto. Esta hipótesis presenta también limitaciones ya que la tolerancia social a esos comportamientos habría que medirla entre los diferentes países y cocinar los datos existentes en España para ver si eso explica que Ecuador, Marruecos y Rumanía sean las procedencias con un mayor porcentaje de delincuencia sexual”, remacha. “Es posible simplificar la idea y tachar a los inmigrantes de violentos y machistas creando prejuicios xenófobos infundados”.

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