El proceso de selección de los 12 miembros que integrarán el jurado popular que decidirá si Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, es culpable por liderar el cártel de Sinaloa concluyó este miércoles en el tribunal federal en el distrito de Brooklyn, tras completar dos días de entrevistas. Siete son mujeres y cinco, hombres. El juicio por narcotráfico contra el capo mexicano comenzará el 13 de noviembre con la presentación de los argumentos iniciales por parte de la fiscalía y la defensa.

Guzmán acudió a las entrevistas vestido con traje oscuro y camisa blanca con cuello estilo “disco” y con varios botones abiertos. Su abogado le sugirió que se cerrara uno tras decirle que a la prensa le llamó la atención su indumentaria. Nunca mantuvo un contacto directo con los entrevistados, pese a que los tuvo muy cerca en la sala. Ya entrada la segunda jornada renunció a seguir la traducción simultánea porque le molestaban los auriculares.

Joaquín Guzmán Loera tiene una petición para Brian Cogan antes de que arranque oficialmente el juicio. Sus abogados entregaron una carta en su nombre al magistrado en la que le piden permiso para que pueda abrazar a su mujer en la sala, ante todos los presentes. La petición es inusual. El equipo de la defensa argumenta que se trataría de un “gesto humanitario” después de casi dos años en régimen aislamiento total en una celda de 18 metros cuadrados sin ventanas.

La carta asegura que este “breve momento de saludo” podría ser beneficioso para la salud mental de Guzmán, que tuvo que ser sometido a varias pruebas psicológicas desde la extradición para confirmar que está en condiciones para seguir el proceso. Emma Coronel tiene terminantemente prohibido entrar en contacto directo con El Chapo porque la fiscalía teme que pueda utilizarla como canal de comunicación con el cártel de la droga que dirigía.

El juez Brian Cogan presidió las entrevistas a los potenciales candidatos. La selección final de los 12 miembros del jurado y los seis suplentes –cuatro de ellas mujeres– se hizo entre 40 individuos, de un total de 74 interrogados. Entre los titulares, dos son blancos, seis afroamericanos, un asiático y sobre dos no se define su raza. La identidad de los integrantes se mantiene en secreto por su seguridad. Eso hizo que se desechara a un imitador de Michael Jackson o al dueño de una tienda que sirve un bocadillo que llama “Chapo”, porque podrían ser reconocidos.

Varios entrevistados expresaron su temor a que sus familiares fueran perseguidos por miembros del cártel si eran seleccionados. Cogan intentó tranquilizarlos, pero no fue suficiente para convencerlos. Otros candidatos fueron excluidos tras admitir que sabían del caso por las series de televisión. Hubo incluso un individuo que llegó a pedir a un guardia que le consiguiera un autógrafo del acusado. “Soy un poco fan”, admitió ante el magistrado.

Como ya indicó la semana pasada el juez, este es un caso peculiar porque hay mucho contenido de ficción sobre Guzmán. Lo habitual es que las películas y las series televisivas se hagan cuando hay una condena. Cogan insistió por eso mucho en si conocían al acusado y si entendían lo que significaba la presunción de inocencia para garantizar que el juicio será justo hacia el procesado. Los 18 seleccionados estarán aislados en sus casas hasta el martes.

Perfiles anónimos

Los miembros del jurado se identifican por número, para preservar su anonimato. La primera titular es una mujer hispana que trabaja en medios de comunicación. Sabe que Joaquín Guzmán es un gran traficante de droga que trató de fugarse varias veces. Otra de las mujeres vio parte de la serie sobre El Chapo en Netflix, pero la consideró aburrida y decidió no seguirla. Una de las elegidas tiene un hijo que tuvo problemas con las drogas pero asegura que no será un problema al examinar las evidencias.

Entre los hombres, uno de los seleccionados dijo que sabía que el acusado escapó de prisión aunque no estaba informado sobre nada más. Lo mismo dijo otro de los miembros permanentes. Otro vive con un primo que es policía y al que le gustan las series sobre crímenes en general. Varios de los elegidos hablan español pero el juez explicó que deben seguir el intercambio en inglés, porque la única versión válida en el proceso será la traducción simultánea.

Guzmán se enfrenta a once cargos, de los que se declaró inocente. El primero es por dirigir una empresa criminal. La pena por este delito es cadena perpetua. El proceso, que se está desarrollando en medio de medidas de seguridad muy severas, se espera pueda durar cuatro meses. El Chapo fue extraditado en enero de 2017, en la víspera de que Donald Trump tomara posesión como presidente de EE UU. La fiscalía le considera “extremadamente peligroso”.

Joaquín Guzmán, que se fugó en dos ocasiones, está considerado como el mayor narcotraficante del mundo desde la muerte del colombiano Pablo Escobar. La fiscalía le acusa de enviar 155 toneladas de cocaína a EE UU. Los miembros del jurado serán escoltados cada día al tribunal por alguaciles fuertemente armados. Tampoco se reveló el nombre de los cooperantes que la fiscalía llamará al estrado, para testificar contra el Chapo.

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