¿Por qué están naciendo niños sin un brazo o sin una mano en algunas zonas muy localizadas de Francia? La pregunta, que llevaba rondando —e inquietando— a todo el país desde hace varias semanas, ha vuelto a resurgir ahora con más fuerza, tras conocerse que el problema podría estar mucho más generalizado de lo que se creía. Y, también, porque sigue sin haber una respuesta clara no solo sobre el número de afectados, sino incluso sobre los posibles motivos de estos casos de agenesia en miembros superiores tan localizados en un periodo de 15 años. ¿Puede ser culpa de algún medicamento tomado durante el embarazo? ¿De algún alimento? ¿O es algo que se respira? ¿Estarán los pesticidas detrás de estas malformaciones congénitas, como creen algunos ecologistas? El problema ha pasado a adquirir una dimensión nacional y ha obligado a las autoridades a anunciar una nueva investigación más amplia que las anteriores.

Un estudio previo de las autoridades sanitarias se cerró a principios de octubre sin respuestas concluyentes, para frustración de las familias afectadas y de no pocos políticos. Las cifras, argumentaron en ese momento los expertos, eran inusuales, pero no necesariamente alarmantes: cuatro casos en el departamento bretón de Morbihan de bebés nacidos entre 2011 y 2013; tres en torno a Mouzeil, en el Loira-Atlántico, durante el periodo 2007-2008, y siete más en Ain, en el este del país, entre 2009 y 2014. Pese a que todos los casos se habían producido en un perímetro muy restringido —por ejemplo, los de Ain se localizan en un radio de 17 kilómetros de la localidad de Druillat—, no se llegó a ninguna conclusión convincente y se dio carpetazo al asunto indicando que, si bien en Bretaña y en el Loira-Atlántico había un “exceso de casos”, no se podía decir lo mismo de Ain. De cualquier manera, agregaron, no se había podido establecer ninguna causa concreta para estas malformaciones congénitas en los miembros superiores que, según cifras oficiales, sufren unos 150 bebés cada año en toda Francia.

“Puede haber una razón cromosómica, de medicamentos, pueden tener un motivo medioambiental, pueden ser motivos mixtos, pero hoy en día no tenemos la más mínima pista que nos permita avanzar”, dijo en aquel entonces el director general de la Agencia de Salud Pública francesa, François Bourdillon. El mismo que ahora, apenas cuatro semanas más tarde, ha confirmado que está “en marcha” una nueva investigación, esta vez a nivel nacional.

Leave a Reply

  • (not be published)