Un tanquero grande con su carga de oxígeno medicinal ingresaba al mediodía de este viernes 8 al hospital del Guasmo, en el sur de Guayaquil. En ese momento, un hombre desfallecía en los brazos de la mujer que lo acompañaba, mientras decenas de personas, algunas con mochilas, esperaban afuera del hospital, recostadas en las aceras, paradas, sentadas. Otras hacían fila, pues pugnaban ser atendidas en este centro hospitalario, que es exclusivo para casos COVID-19 desde marzo pasado.

“Ya, ya no puedo, esperemos aquí”. Era el pedido del señor que con las justas logró caminar del taxi hasta el área de garita de emergencia del hospital. Allí había también personal funerario con familiares esperando retirar nuevas víctimas del COVID-19. En los comercios aledaños comentaron que esta llegada de personas se empieza a asemejar a cuando fue la crisis sanitaria de marzo y abril.

La semana pasada no había casi nadie, todo diciembre pasó escaso, pues allí en el hospital solo dan reportes telefónicos a los familiares y no pueden estar en el sitio. Pero ayer algunos llegaron en familia a pedir atención médica.

Este panorama refleja lo que sucede en los hospitales públicos, del IESS y privados de Guayaquil, así como de ciudades como Quito, Cuenca, Santa Elena y otras.

“Son los navideños”, dice el epidemiólogo Jorge Luis Portes, al referirse a los contagiados por COVID-19 que van en aumento en estos días y que copan los hospitales. Matemáticamente, afirma, hasta el 7 de enero han pasado los catorce días para la manifestación más fuerte de los síntomas de aquellos que se contaminaron en la época navideña.

Cientos de personas posteaban en esas fechas en sus redes las reuniones que, como ‘reencuentro’, tenían con su familia o compañeros de trabajo; otros miles copaban los centros comerciales, la Bahía de Guayaquil y las calles de otras ciudades para sus compras.

“Me preocupa los que festejaron el triunfo de Barcelona… Eso podría estar reventando entre el 13 y 14 de enero y faltan los de fin de año, que estarían reventando por el 16, todo es matemático”, refirió el experto epidemiólogo.

Y los resultados están en casas y hospitales. Una fuente del hospital Los Ceibos refirió que hay un aproximado de 25 pacientes graves en el área de Hospitalización, a la espera de una cama en la copada Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Es que la cifra de hospitalizados por COVID-19 en Ecuador superó este viernes 8 la barrera de los mil casos, lo que no ocurría desde el 2 de octubre pasado cuando 1.001 personas requirieron hospitalización. En el informe 316 del COE nacional de este 8 de enero se reportan 1.054 hospitalizados (641 en condición estable y 413 con pronóstico reservado).

Los casos críticos en Ecuador representan en la actualidad el 2,15 % del total de personas que mantienen el virus activo, superando a la media mundial que es del 0,47 %.

Esto significa que de cada 1.000 infectados que aún portan el SARS-CoV-2, 21 están en salas de UCI en el país y la media en el mundo indica que de cada 1.000 personas enfermas por COVID-19, solo 4 están en cuidados intensivos.

Otro dato matemático. Hace 123 días que la cifra de hospitalizados en UCI en el país no superaba los 400 casos. Fue el 7 de septiembre cuando 430 personas necesitaron de cuidados intensivos sobre un total de 1.314 que requirieron hospitalización. En el informe de este viernes 8 se reportan 413 casos en UCI, lo que representa un 39,18 del total de 1.054 hospitalizados por COVID-19.

La alta ocupación hospitalaria y demanda de atención primaria se ve reflejada en el hospital Bicentenario, instalado por el Municipio para atender casos COVID-19 leves e intermedios. Su director, el doctor Iván Barreto, explicó que el jueves tuvieron la atención de 130 pacientes con sospecha del virus, por emergencia.

“Hemos hecho más de diez ingresos diarios. Hemos hecho una UCI momentánea para atenderlos y derivarlos, pero recordemos que los hospitales están medio colapsados, entonces nosotros estamos dando soporte, los tenemos de cinco a siete días hasta encontrar dónde movilizar”, explicó el coordinador del hospital.

Agregó que en las últimas semanas han llegado más casos leves y moderados, incluso familias completas. Juan Zapata, presidente del COE nacional refirió este viernes 8 que la situación sería más catastrófica si no se dictaban restricciones

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