Posted on December 29, 2020, 3:41 pm
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El 29 de abril del 2011Guillermo y Catalina de Cambridge se casaron en la Abadía de Westminster. Entre los 2.000 invitados, fue evidente una ausencia: la del ex primer ministro Tony Blair, del Partido Laborista. En aquel momento, un portavoz del Palacio de Buckingham alegó que no fue invitado por una cuestión de protocolo, ya que no pertenecía entonces a la noble Orden de la Jarretera. Han pasado más de nueve años desde entonces, y Blair sigue sin haber sido condecorado por la Reina Isabel II, lo que ha provocado algunos problemas. Al parecer, la aversión de la monarca por el que fuera premier entre 1997 y el 2007 está provocando un atasco en el sistema de concesión de ciertos honores, que no se le pueden dar a políticos que lo han sucedido a lo largo de los años sin antes dárselos a él.

Las especulaciones sobre los motivos de la mala relación son sobre todo dos: por un lado, un episodio publicado en «Speaking for Myself» («Hablo por mí»), el libro de memorias de Cherie Blair, esposa del ex primer ministro, publicado en el 2008 y en el que afirma que los sirvientes de la Reina revisaron sus maletas sin su permiso cuando se hospedó en el Castillo de Balmoral, y detalló que en una visita posterior al mismo lugar concibieron a su hijo porque, sabiendo que probablemente iban a escarbar de nuevo en su equipaje, evitó empacar, avergonzada, lo que denominó como su «equipo anticonceptivo».

La muerte de Lady Di

Pese a que ello presumiblemente no le sentó bien a la soberana, los roces se remontan más atrás en el tiempo, cuando murió la Princesa Diana. Se dice que fue Blair quien ayudó a salvar a la monarquía en uno de sus periodos más impopulares, ya que fue él quien convenció a la Reina Isabel II para que pusiera la bandera a media asta y diera un discurso por televisión lamentado la muerte de la que fuera su nuera. Pero poco después, en un documental de la BBC el ex premier habló, según fuentes cercanas a Palacio, más de la cuenta, diciendo, entre otras cosas, que «nadie sabe lo que pasaba por la mente» de la Reina en aquel momento, y que aunque estaba triste, también estaba preocupada por el impacto en la monarquía. Todo el manejo del ex primer ministro de la muerte de la princesa enfureció a la Realeza.

Actualmente, los funcionarios de Buckingham están elaborando planes para entregar los máximos honores a otros laboristas en medio de la preocupación de que la aversión de la Reina hacia Blair haya resultado en el bloqueo de figuras importantes, según reveló el diario «The Times», que asegura que es urgente resolver el desequilibrio político existente porque en los cuatro honores más codiciados los políticos conservadores superan en número a sus contrapartes laboristas en más de cinco a uno. Además, Gordon Brown no ha podido ser nombrado caballero porque la Reina es reacia a otorgar la misma distinción a su predecesor.

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