Posted on November 21, 2020, 11:57 am
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Richard Huckle, conocido como el mayor pedófilo en la historia de Reino Unido, fue violado, apuñalado y estrangulado hasta la muerte por su compañero de celda Paul Fitzgerald porque «quería que sintiera lo que sintieron esos niños». Así lo declaró la acusación ayer durante el primer día del juicio por el crimen de Huckle, ocurrido en octubre del año pasado en una prisión de East Yorkshire, Inglaterra.

En el momento de su muerte, el pedófilo, que entonces tenía 33 años, estaba cumpliendo 22 cadenas perpetuas a las que fue condenado en el 2016 por abusar sexualmente de al menos 191 niños. Fue entonces cuando supuestamente fue atacado en su celda por Fitzgerald, de 30, que también está en prisión desde el 2009 por delitos sexuales, en concreto, por violar a una paseadora de perros.

El fiscal Alistair MacDonald declaró que Fitzgerald fue encontrado por otro recluso «a horcajadas» sobre la víctima, que estaba en el suelo en medio de un charco de sangre y atado de pies y manos, con un cable alrededor del cuello. «Este fue un ataque prolongado, cuidadosamente planeado y ejecutado» contra Huckle, explicó el abogado, que añadió que fue «diseñado para humillarlo y degradarlo». También detalló que el apuñalamiento se produjo con «un arma fabricada con un tornillo insertado en un cepillo de dientes derretido». «Creo que lo maté, está muerto», le dijo el presunto homicida a los dos oficiales que corrieron a la celda tras ser alertados de los hechos, y que tuvieron que sacarlo a la fuerza.

El fiscal reveló que, según la autopsia, el cuerpo de la víctima tenía «muchos moretones y abrasiones», y era evidente que había sido agredido sexualmente con un objeto de unos diez centímetros de largo. El acusado también le habría insertado un bolígrafo por la nariz que le llegó hasta el cerebro. Aunque Fitzgerald se declaró inocente del asesinato, uno de los testigos asegura que le había dicho a su médico que llevaba mucho tiempo pensando en matar personas para luego comérselas, y un día después del crimen le confesó al jefe de atención de salud mental de la prisión que había querido matar a dos o tres personas, pero descubrió que se estaba «divirtiendo demasiado» con Huckle.

Por si fuera poco, durante un encuentro con un psicólogo, Fitzgerald calificó el ataque como un acto de «justicia poética», aseveró Macdonald ante el tribunal. «Este es un hombre que viola y abusa de los niños por diversión. También podría haberlos matado», le dijo también Fitzgerald al profesional, y agregó: «Cuando se vio con los pantalones abajo y supo lo que sucedería, no lo disfrutó, estoy seguro», y explicó que lo violó para que sufriera lo mismo que los menores abusados.

El pedófilo, nacido en Ashford, Kent, agredió sexualmente a sus víctimas mientras trabajaba como voluntario en orfanatos de Malasia y Camboya. Fue detenido tras haber compartido fotos y vídeos de sus abusos en redes de pedofilia de todo el mundo, y al momento de su detención se descubrió que estaba redactando un manual para pedófilos de unas 60 páginas.

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