Posted on October 16, 2020, 6:19 pm
FavoriteLoadingAdd to favorites 5 mins

París espera la entrada en vigor del toque de queda con prudencia, respeto, resignación, incertidumbre y cierta tensión a flor de piel, tras el incremento de los controles policiales, muy numerosos, y las patrullas de soldados en muchos lugares emblemáticos.

En Marsella, ese ambiente de incertidumbre y angustia contenida puede tomar las características de «fronda» inflamable contra el gobierno de Emmanuel Macron.

Yves Camdeborde, figura emblemática de la restauración parisina, padre de la «bistronomía» (gastronomía de «bistrot»), propietario de cuatro restaurantes muy populares en un barrio céntrico, popular y muy caro (Odeón) resume la situación, para París, Francia y su gremio, de este modo: «El toque de queda es una medida dramática para los restauradores. Pero si es una medida necesaria para salvar el país debemos aceptarla. En Francia, como en el resto de los países latinos, la gente respeta difícilmente las normas coercitivas. Pero quizá debemos pasar por ahí, el toque de queda. Bares y restaurantes debemos seguir abiertos el resto del día, tras el cierre a cal y canto todas las noches. El cierre total no es una forma de vivir. Debemos adaptarnos».

Yves Cambeborde, figura emblemática de la restauración parisina
Yves Cambeborde, figura emblemática de la restauración parisina

Según un sondeo de «La Chaîne Info» (LCI, cadena de información permanente), del 65 al 70 % de los franceses comprenden y se dicen dispuestos a cumplir rigurosamente el toque de queda. Sin embargo, un 6 % de franceses afirman que no respetarán el toque de queda. Y otro 16 % afirman que se tomarán «ciertas libertades».

El toque de queda comenzará preventivamente este viernes, al filo de la media noche (24h), hasta las 6 de la mañana del sábado. A partir del sábado, el toque de queda definitivo estará en vigor entre las 21h y las 6h, durante cuatro semanas que pudieran ampliarse. Durante el toque de queda, no podrá circularse por las calles, salvo en casos particulares, los comercios y establecimientos estarán cerrados a cal y canto.

Patrullas de la Policía en la rue du Four de París
Patrullas de la Policía en la rue du Four de París – J. P. Quiñonero

El incumplimiento del toque de queda será castigado con multas de 135 euros. Una primera reincidencia será castigada con una segunda multa de 1.500 euros, que pudieran ascender a los 3.750 euros y 6 meses de cárcel en caso de «reincidencia reiterada».

Los ministerios de Interior y Defensa (de los Ejércitos, en la terminología francesa) han tomado medidas excepcionales. Han sido movilizados más de 12.000 gendarmes y policías, en París, su región, y ocho grandes ciudades, para vigilar y controlar el toque de queda. En París circulan desde la tarde / noche del jueves patrullas de soldados, armados, en muchos lugares emblemáticos.

Para bares, restaurantes, cines, teatros y comercios de toda índole, el toque de queda tendrá dimensiones muy particulares. Propietarios de teatros y cadenas de cine han puesto el grito en el cielo, estimando que será la ruina, para ellos. Roselyne Bachelot, ministra de Cultura, ha pedido públicamente «normas especiales» y «flexibles» para evitar el colapso de cines y teatros. Bruno Le Maire, ministro de los presupuestos del Estado, ha descartado tal demanda de «flexibilidad», pero ha anunciado nuevas ayudas financieras de urgencia, presentadas de este modo: «Las ayudas que se concederán a los sectores afectados, durante el confinamiento serán de un montante de mil millones de euros. Un confinamiento total costaría cinco mil millones».

Los especialistas estiman que será necesario esperar dos o tres semanas para poder confirmar y evaluar la influencia del toque de queda en la propagación del Covid-19.

Leave a Reply

  • (not be published)